Obdulia Martínez Ramos, el reconocimiento a una vida en la élite del kárate español
Ya en 1992, marcó un hito absoluto al participar con el kárate en silla de ruedas en las Paralimpiadas
REDACCIÓN DEPORTE GRANADA (POLIDEPORTIVA)
En el kárate de alto nivel, los grados no son solo títulos, sino el reflejo de décadas de maestría y una vida dedicada a la disciplina. Obdulia Martínez Ramos, Cinturón Negro 7º Dan y Entrenadora Nacional de Karate, ha sido invitada este miércoles por la Real Federación Española de Kárate a un exclusivo encuentro institucional en Madrid.
Esta invitación está reservada únicamente a las mujeres que ostentan los más altos grados de la disciplina en España, un círculo de élite donde Martínez Ramos destaca por una trayectoria que ha definido el rumbo de las artes marciales en nuestro país.
Desde que en 1988 fundara el Club No-Kachi en Granada capital, Obdulia Martínez ha forjado un legado inigualable, convirtiendo a su entidad en el club más laureado de la provincia y en un referente de éxito nacional. Bajo su dirección, el No-Kachi no solo ha cosechado innumerables medallas nacionales e internacionales, sino que ha consolidado una cantera femenina de vértigo, demostrando que el liderazgo de una mujer pionera es el mejor motor para el talento emergente.
Su capacidad técnica quedó sellada para la historia al ser la profesora y guía del primer andaluz en proclamarse bronce del Mundo y Campeón de Europa, Adrián Martínez, en el año 2007 (subcampeón ya en 2005).
La importancia de la protagonista
El pionerismo de Martínez Ramos ha roto barreras históricas de forma constante. Ya en 1992, marcó un hito absoluto al participar con el kárate en silla de ruedas en las Paralimpiadas de Barcelona 92, una exhibición que puso la primera piedra de la inclusión en este deporte.
Su visión estratégica la llevó a dirigir selecciones de todo rango, rompiendo techos de cristal al ponerse al frente de la Selección Andaluza Absoluta Masculina de Kumite, categoría reina a la que condujo hasta lograr su primer Campeonato de España absoluto por equipos de la historia.
Su influencia se extiende a la estructura misma de la federación nacional, donde durante más de ocho años formó parte del departamento de Deporte y Mujer, dirigiendo programas de tecnificación y captación que han sido fundamentales para el auge actual del kárate femenino.
Como seleccionadora nacional de categorías inferiores y Sub-21, logró un balance asombroso de casi diez medallas internacionales en apenas cuatro años, culminando su proyección internacional como la única responsable de la federación nacional en los World Combat Games de Riyadh (Arabia Saudí) en 2024.
Una mujer comprometida
Más allá del tatami de competición, su compromiso social y docente es vasto. Ha sido pieza fundamental en la formación de las nuevas generaciones de técnicos como profesora de la Escuela de Preparadores tanto de la Federación Andaluza como de la Federación Castellano-Manchega. Asimismo, su labor con el Instituto Andaluz de la Mujer en Granada ha sido vital en la protección y empoderamiento de mujeres víctimas de violencia de género.
Lejos de ser una figura estática por su veteranía, Obdulia representa un magisterio inagotable y una vigencia absoluta. Su trayectoria habla por sí sola, pero su ambición y su capacidad de trabajo junto al Club No-Kachi siguen siendo su gran estandarte.
Lo que otros consideran una carrera culminada, para ella es la base desde la que seguirá conquistando nuevos retos deportivos, demostrando que la experiencia del 7º Dan, sumada a su energía incombustible, es la fórmula que garantiza que los mejores éxitos del kárate granadino, y en especial del femenino, están aún por llegar.

